Deberes 20 de Marzo, 2025

El puño de Jesús

Jesús estaba dando un sermón en el que les instruyó a sus seguidores que debieran amar a sus enemigos y que actuaran

“les instruyó que actuaran”: excelente. “Deber” puede ser interpretado como un verbo modal. Para eso ya tenemos el modo subjuntivo. Mejor: “les intruyó que amaran….”

como él mismo actuaría, cuando Jacobo llegó lamentando que su hijo, Lázaro, ha muerto. “había muerto” A Jacobo Jesús le contestó que Lázaro estuviera “estaba” durmiendo, y que fuera a despertarse “a despertarlo”. Jacobo resultó escéptico; Jesús le dijo que todos los que creían en él nunca morirían , para aliviarle.

Todos los seguidores, incluso su gran amigo Judas, fueron con Jesús para ver que el hijo de Dios se despertara a Lázaro “para ver al hijo de Dios despertar a Lázaro”; pregúntame sobre este uso de “ver” y te lo explico ;) . Al llegar al cadáver, todo el mundo se notó solo “notó”, sin “se” el aspecto terrible de Lázaro. Tenía la piel pálida con manchas azules y verdes. Aparecía muy muerto “Parecía”. Jacobo le aseguró a la madre de Lázaro que Jesús había venido a volver a la vida su hijo “a devolverle la vida a su hijo”, o “a hacer volver a la vida a su hijo”.

Jesús impuso sus manos sagradas sobre los pies del cadáver y mandó a Lázaro: «¡Levántate y anda!». Lázaro abrió los ojos y se levantó. Todo el mundo se regocijó en el milagro y elogió a Jesús. De repente, el recién muerto Lázaro atacó mordiendo a Jacobo, y estuvo “quedó” claro que los poderes de resurrección resultaron en la creación de un zombi. Jesús echó un chillido de asusto “susto” muy largo y alto.

(Con “claro” se suele usar “quedar”; “queda claro”, “quedó claro”.

El virus zombi se puso a esparcir “se puso a esparcirse”, porque “ponerse” con “a” e infinitivo no forman una verdadera perífrasis, por eso Jesús y su amigo Judas salieron cagando leches de la matanza del lío ¿“del lio”? no entiendo. Unos soldados romanos trataron de parar la horda pero al final resultó en la creación de zombis romanos.

Jesús y Judas, mientras escapaban del lío, discutieron sobre las acciones del hijo de Dios. Judas le acusó de que siempre quisiera ser el centro de la atención, y le culpó a Jesús por habiendo puesto “culpó a Jesús de haber puesto” la plaga de zombi “plaga de zombis” a los seres humanos. Jesús hizo “puso” la excusa de que fue “era” su primera vez de intentar de volver “la primera vez que intentaba devolverles la vida a (unos) muertos” muertos a la vida. La discusión fue acortada por tres grupos de zombis: zombis fariseos, zombis romanos, y zombis vaqueros. Otra vez Jesús y Judas se fueron huyendo. Un zombi les dio una sorpresa en la ruta y Jesús le alimentó con una vejeta cercana. (Como Jesús lo había hecho, fue lo que Jesús haría, y por eso no fue malo, ¿verdad?) ¡cierto! :)

Jesús y Judas se reagruparon. Judas se sentía sin esperanza y lleno de vergüenza por su papel en la catástrofe. Se arrepintió “de” todo que hubieran hecho “habían hecho” y les echó culpa a los dos por la situación con los zombis. Jesús intentó a sin “a” tranquilizarle pero mientras Jesús esquivaba la mirada, Judas se mató a sí mismo por ahorcamiento. Naturalmente, Jesús ‘curó’ al recién muerto. Jesús se puso a regocijar regocijarse orgullosamente mientras Judas volvía a morir porque no había cortado la cuerda. Jesús le hizo vivir otra vez y de repente fue afrentado por los zombis. yo diría “otra vez más” :)

Los héroes no tenían ningún arma, salvo un pescado. Qué suerte que era un pescado, porque Jesús tenían el poder de multiplicar los pescados. Jesús era muy eficaz con su poder. Además tenía la fuerza de Dios. Mató a muchos zombis a pescadazos ¡muy bien! y por lanzar pescados a través de las cabezas. Judas también mató varios. Jesús no solo podía hacer el mismo especie “la misma especie” de pescado nuevo, sino también podía crear pescados de cualquier tipo. Creó un pez espada para un arma de Judas y una piraña para sí mismo. Era una matanza.

Como aún quedaban muchos zombis, Jesús creó un pez sierra. Este pez servía muy bien para matar a los zombis. Jesús macheteó a un zombi brutalmente y estaba claro que Judas estaba afectado por el nuevo aspecto sanguinario de Jesús. Ya no era pacifista el hijo de Dios. Judas pensó en tiempos más tranquilos.

El último lío llegó. Jesús localizó una cruz y sabía que serviría como el arma perfecto “perfecta”. La usó para matar a los que faltaban. Los cadáveres de zombis tapaban el prado. Jesús gritó con salvajismo. Judas le dijo a Jesús «Al final, no hemos evangelizado a nadie». Jesús se sin “se” sonrió ligeramente y le contestó «Al menos hemos enviado un gran número de almas al reino de mi padre».